Los datos dibujan un sector con demanda sostenida, pero cada vez más polarizado. Crecen los volúmenes movidos por carretera y aumenta el parque de vehículos, al tiempo que las compañías con más de 100 camiones ganan peso. En paralelo, los autónomos y microempresas pierden presencia a gran velocidad.
Las cifras proceden de la edición 2026 del informe 100 numeri per capire l’autotrasporto, publicado por Uomini e Trasporti. Según el documento, Italia contaba a cierre de 2025 con 76.083 empresas de transporte de mercancías por carretera registradas, es decir, más de 20.000 menos que en 2015. Solo en los dos últimos años, 4.604 empresas bajaron la persiana.
La caída del número de compañías contrasta con el papel dominante de la carretera en la logística italiana. El informe señala que el 92,1 % de las toneladas transportadas en Italia se mueve por carretera, y que el reparto es del 86,9 % si se mide en toneladas-kilómetro. Entre 2014 y 2024, el volumen de mercancías por carretera aumentó un 29,6 %.
También crece la flota. A finales de 2025 circulaban en Italia 903.990 vehículos comerciales e industriales, un 5,9 % más que en 2023. En otras palabras: más movimiento, más vehículos… pero menos empresas repartiéndose el negocio.
La concentración se aprecia con claridad en la parte alta del mercado. El número de empresas con más de 100 vehículos pasó de 970 en 2023 a 1.068 a cierre de 2025, lo que supone un incremento del 10,1 %. Y su flota conjunta creció todavía más: de 260.338 a 293.550 vehículos, un 12,8 % en dos años.
Un 1% que se distancia del resto
Esas 1.068 empresas apenas representan el 1,08 % de las compañías inscritas en el registro nacional italiano de transporte por carretera, el Albo. Sin embargo, concentran el 32,5 % de la flota y generan alrededor del 29 % de la facturación del sector, según Uomini e Trasporti.
La brecha se agranda cuando se mira el negocio. El informe estima la facturación del transporte de mercancías por carretera en Italia en 60.000 millones de euros en 2025. A partir de los datos del Albo, calcula que unos 17.400 millones de euros corresponderían a los 1.068 mayores operadores, mientras que los 42.600 millones de euros restantes se repartirían entre 98.253 entidades registradas más pequeñas.
En promedio, eso equivale a una facturación de 16,3 millones de euros por gran operador, frente a 433.000 euros para el resto. Uomini e Trasporti advierte de que se trata de una estimación orientativa (por el uso de distintas fuentes) y no de una contabilidad exacta, pero el mensaje es inequívoco: los operadores grandes y más estructurados siguen ampliando la distancia.
Los padroncini, los más golpeados
El ajuste se concentra especialmente en la base histórica del sector: los padroncini, propietarios-conductores. El informe indica que las empresas individuales se redujeron en 22.554 entre 2015 y 2025, con casi 4.000 cierres en los dos últimos años. Otra tabla del estudio muestra que los transportistas autónomos pasaron de 56.267 en 2015 a 33.196 en 2025, un descenso del 41 %.
Estas cifras aportan contexto a una medida de apoyo aprobada recientemente en Italia: en abril de 2026, el registro nacional (Albo) dio luz verde a un programa de 2 millones de euros que ofrece 15.000 euros a los transportistas de un solo vehículo que cierren definitivamente, cancelen su inscripción y se comprometan a no volver a ser titulares de una empresa de transporte durante diez años. El esquema, como máximo, podría alcanzar a unos 133 operadores, y apunta precisamente al segmento que más rápido se está reduciendo.
Una generación que no llega
La presión sobre los pequeños transportistas también se refleja en el perfil de edad de quienes dirigen estas empresas. En 2025, la edad media de las personas con cargos en compañías de transporte de mercancías por carretera llegó a 55,4 años, frente a 52,8 una década antes. En ese mismo periodo, 28.486 empresarios de entre 30 y 55 años abandonaron el sector.
Entre los autónomos, el retroceso es especialmente acusado en edades intermedias. Los titulares de 40–44 años bajaron de 6.757 en 2015 a 2.420 en 2025, mientras que el grupo de 45–49 pasó de 9.114 a 3.660. En el extremo opuesto, el número de autónomos de 90 o más aumentó ligeramente, de 189 a 231.
Para Uomini e Trasporti, no se trata solo de envejecimiento “natural”: el sector tendría dificultades para atraer relevo emprendedor y sigue dependiendo de quienes han logrado mantenerse en el mercado.
Las empresas más estructuradas siguen sumando
La nota positiva (si se mira desde la óptica de crecimiento empresarial) llega de la mano de las formas jurídicas más corporativas. El informe destaca que las società di capitali —como las sociedades de responsabilidad limitada— aumentaron un 46,1 % entre 2015 y 2025, al pasar de 19.613 a 28.433. Casi 2.000 se incorporaron solo en los dos últimos años.
El contraste recorre todo el análisis: las empresas con estructuras más sólidas resisten o crecen, mientras que los autónomos y los operadores pequeños continúan perdiendo terreno en un mercado cada vez más marcado por el tamaño, el capital y la concentración de flota, con márgenes bajo presión en buena parte del sector.








