En los momentos de mayor incertidumbre, los denominados puentes terrestres (landbridge) han funcionado como plan de contingencia para mantener parte de los flujos. Se trata de itinerarios que combinan puertos menos expuestos con transporte por carretera a través de Omán, Arabia Saudí, Jordania y otros corredores de la región, una fórmula que varios operadores han explorado o ampliado para sortear interrupciones en la navegación del Golfo.
La capacidad sigue siendo el principal obstáculo
El consejero delegado de Kuehne+Nagel, Stefan Paul, resumió esta limitación en declaraciones al Financial Times: el transporte por carretera hacia el Golfo no constituye una alternativa sostenible a medio o largo plazo frente al paso marítimo por el estrecho de Ormuz. Según explicó, el principal obstáculo es la diferencia de capacidad entre un portacontenedores y el parque de camiones disponible. La “enorme magnitud de un portacontenedores”, afirmó, no puede compensarse simplemente incorporando más vehículos.
La limitación no responde únicamente a la capacidad de transporte. Un camión mueve una fracción de la carga que puede transportar un gran buque y, cuando las mercancías se desvían hacia corredores terrestres, aumenta la complejidad operativa. Se requieren más conductores, permisos adicionales, gestión aduanera, capacidad en terminales, disponibilidad en los puertos de entrada y fluidez en los pasos fronterizos, factores que pueden generar cuellos de botella cuando aumenta la demanda.
Los operadores ya utilizan corredores alternativos
Los principales operadores logísticos ya han recurrido al transporte por carretera y a soluciones landbridge para mantener parte de los flujos cuando el transporte marítimo del Golfo se ve afectado.
Maersk ha ampliado sus servicios terrestres en Arabia Saudí, Kuwait, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Catar e Irak. CMA CGM ha utilizado puertos alternativos como Khor Fakkan, Fujairah, Sohar y Yeda, con conexiones posteriores mediante servicios feeder, landbridge y carretera hacia Emiratos Árabes Unidos y el norte del Golfo. Rhenus ha desarrollado un corredor a través de Jordania para conectar Europa y Turquía con los mercados del Golfo, mientras que MSC también ha recurrido a soluciones landbridge en Arabia Saudí.
Estos ejemplos muestran que el transporte por carretera puede complementar el movimiento de mercancías durante interrupciones del tráfico marítimo, aunque no sustituye la capacidad del estrecho de Ormuz.
La presión también se refleja en los costes
Según el Financial Times, el incremento de la demanda ya se refleja en los costes. El alquiler de camiones en la región se habría acercado a los 8.000 dólares al mes, alrededor de un 25 % por encima del nivel previo al conflicto. También se han registrado colas en varios pasos fronterizos, entre ellos el que conecta Omán con Emiratos Árabes Unidos.
Tres petroleros alcanzados
La presión sobre estas alternativas volvió a aumentar después de que, el 7 de julio, tres buques mercantes fueran alcanzados en el estrecho de Ormuz o en sus inmediaciones, según informaciones marítimas y diversos medios.
UK Maritime Trade Operations comunicó un incidente con un petrolero que cruzaba el estrecho. Según el organismo, el buque fue alcanzado por un proyectil no identificado y habría sufrido daños estructurales. No se notificaron víctimas ni contaminación medioambiental, mientras continúa la investigación de lo ocurrido.
Associated Press, citando a la agencia marítima británica, informó de que tres petroleros fueron alcanzados por proyectiles en la vía de navegación. Uno de ellos, frente a la costa de Omán, se incendió tras el impacto. Los otros dos sufrieron daños, aunque continuaron su travesía. La agencia no informó de heridos.
Nueva respuesta militar de Estados Unidos
Tras los incidentes, el Mando Central de Estados Unidos aseguró que sus fuerzas lanzaron ataques contra Irán después de lo que describió como ataques iraníes contra tres buques comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz. Reuters señaló que se trataría de la primera acción militar estadounidense conocida contra Irán desde finales de junio, cuando ambos países intercambiaron ataques durante varios días.
El transporte por carretera alivia, pero no sustituye al marítimo
Los incidentes se produjeron cuando el tráfico por el estrecho comenzaba a recuperarse tras el alto el fuego temporal entre Estados Unidos e Irán. Los corredores terrestres permiten mantener parte de los flujos logísticos cuando se producen interrupciones en el transporte marítimo, aunque su capacidad sigue siendo limitada frente al volumen de mercancías que atraviesa habitualmente el estrecho de Ormuz.









