La modificación afecta al servicio AE15/SE3, que enlaza Asia con el Mediterráneo y Europa. Maersk ha confirmado que este itinerario dejará de rodear el cabo de Buena Esperanza y pasará a transitar por el canal de Suez. El primer buque que operará con el nuevo trazado será el Majestic Maersk.
El alcance del anuncio es, sin embargo, deliberadamente limitado. La naviera subraya que, por el momento, no prevé ajustar el resto de servicios de Gemini y que tampoco se plantea todavía un regreso más amplio de su red Este-Oeste a Suez.
Con el cambio, la rotación actualizada del AE15 será: Qingdao, Kwangyang, Ningbo, Tanjung Pelepas, Port Said, Damietta, Colombo y Singapur.
Según Maersk, la decisión llega tras una evaluación conjunta con Hapag-Lloyd sobre el escenario de seguridad en la zona del mar Rojo. La compañía enmarca la medida como un paso dentro de un regreso gradual al tránsito por Suez.
Según Reuters, el ajuste podría recortar el tiempo de tránsito en torno a cuatro semanas, de acuerdo con un portavoz de Hapag-Lloyd.
Aun así, no se trata de una vuelta a la normalidad. Maersk insiste en que cualquier paso adicional dependerá de que se mantenga la estabilidad en el mar Rojo y de que no haya una escalada en la región. Si la situación empeora, tanto salidas puntuales como el propio cambio estructural del AE15 podrían revertirse, con un regreso al desvío por el cabo de Buena Esperanza.
Jensen: una señal positiva, pero todavía insuficiente
El analista de transporte marítimo de contenedores Lars Jensen calificó el anuncio como «una buena noticia» en el contexto de la crisis del mar Rojo. En una publicación en LinkedIn, recordó que el AE15/SE3 de la red Gemini retomará el paso por Suez, mientras que los socios de la alianza no contemplan, a día de hoy, cambios en otros servicios.
Jensen añadió que la lectura de las navieras «debe ser» que, pese a la incertidumbre asociada a la crisis de Ormuz, el riesgo de que se traslade al mar Rojo sería limitado.
También destacó que el tráfico de portacontenedores por el estrecho de Ormuz sigue siendo reducido y que los grandes operadores continúan centrados en sacar buques del golfo Pérsico.
No es el primer paso de Gemini por Suez
La decisión sobre el AE15/SE3 encaja con una estrategia más amplia de Gemini que ya se había dejado entrever a principios de 2026.
En febrero, Hapag-Lloyd y Maersk comunicaron que un servicio de Gemini que conecta India y Oriente Medio con el Mediterráneo volvería a operar por el mar Rojo y el canal de Suez, con apoyo naval. En ese momento, también indicaron que más adelante evaluarían trasladar los servicios SE1 y SE3 por el mar Rojo y Suez cuando fuera posible.
Por ello, el ajuste del AE15/SE3 se interpreta como un nuevo hito dentro de ese enfoque por fases, y no como un regreso repentino y masivo.
Por qué el sector sigue la noticia al detalle
El canal de Suez es la ruta marítima más corta entre Asia y Europa. Cuando las navieras evitan el mar Rojo y optan por el rodeo del cabo de Buena Esperanza, los buques pasan más tiempo en navegación, los horarios se vuelven más difíciles de cumplir y la capacidad mundial efectiva de contenedores se reduce.
Esa menor capacidad ha contribuido a sostener las tarifas en etapas de disrupción. Volver a Suez tendría el efecto contrario: trayectos más cortos, liberación de capacidad y, potencialmente, presión a la baja sobre los fletes.
De ahí que el anuncio haya ido más allá del interés operativo. Reuters informó de que las acciones de Maersk y Hapag-Lloyd bajaron tras conocerse la noticia, al valorar los inversores qué implicaría un retorno más amplio a Suez para las tarifas y los resultados de las navieras.
Para los cargadores, sin embargo, la cuestión es más inmediata: si un servicio puede operar de forma fiable por ese corredor sin provocar una nueva cadena de desvíos de emergencia.
Un solo servicio y muchas condiciones
Por ahora, la lectura más prudente es clara: Maersk y Hapag-Lloyd están tanteando el corredor, no reabriéndolo a gran escala.
El cambio del AE15/SE3 ofrece una alternativa Asia-Europa potencialmente más rápida, pero las navieras se reservan margen para dar marcha atrás. En su comunicación, Maersk recuerda que la seguridad de la tripulación, los buques y la carga sigue siendo la prioridad, y que existen planes de contingencia si el panorama empeora.
La cautela se ve reforzada por lo ocurrido en el Golfo. Reuters informó de que el martes tres petroleros fueron alcanzados por proyectiles en el estrecho de Ormuz, lo que desencadenó una nueva ronda de ataques de Estados Unidos contra Irán. Un día después, datos de seguimiento de buques mostraron que al menos cuatro petroleros y metaneros dieron media vuelta cuando intentaban cruzar el estrecho, una muestra de lo rápido que los incidentes de seguridad pueden modificar el comportamiento de los operadores.









