La actuación se llevó a cabo en Moerdijk, durante un control específico en el que los inspectores localizaron a conductores no comunitarios empleados de forma irregular. Según las autoridades, la compañía operaba como empresa lituana con una supuesta sucursal en Países Bajos, ahora bajo sospecha de ser una estructura ficticia.
La Inspección de Trabajo neerlandesa explicó que, en la inspección integrada de tráfico realizada la semana pasada, se detuvieron 25 camiones. El resultado: ocho conductores estaban trabajando de manera ilegal y cinco de ellos lo hacían para el mismo transportista.
El transportista ya estaba en el punto de mira. La Inspección señala que contaba con información previa que apuntaba a un uso habitual de conductores procedentes de fuera de la UE y a la posibilidad de que la filial neerlandesa no fuese un establecimiento real.
Entre los países de origen de los conductores figuran Uzbekistán e India. Presuntamente, estaban trabajando sin el permiso exigido en Países Bajos, el tewerkstellingsvergunning, lo que, según la autoridad, vulnera la normativa sobre empleo de ciudadanos extranjeros.
Durante la misma operación también se detectaron irregularidades en otras empresas. En uno de los casos, un conductor angoleño trabajaba mediante un sistema de desplazamiento que los inspectores calificaron de incorrecto. Ese desplazamiento no se había comunicado y, de acuerdo con la Inspección, incumplía las reglas derivadas de la Movilidad sobre el desplazamiento de conductores.
Una oficina registrada sin actividad
Cuando los inspectores acudieron a la dirección oficial de la sucursal neerlandesa, se encontraron con una oficina vacía. Para la Inspección de Trabajo, esto reforzó los indicios previos de que podría tratarse de una schijnvestiging, es decir, un establecimiento ficticio.
A partir de ahí, la investigación dio el salto al extranjero. Al día siguiente del control en Moerdijk, representantes de la Inspección de Trabajo neerlandesa y de una unidad policial especializada viajaron a la sede central de la empresa en Lituania, junto con servicios de inspección lituanos. Según la autoridad neerlandesa, esa visita aportó más pruebas de trabajo ilegal que afectarían a un número mucho mayor de conductores.
Con estos elementos, la Organización Nacional e Internacional del Transporte por Carretera (NIWO) ha iniciado un procedimiento para retirar todas las licencias de transporte de las que dispone la filial neerlandesa.
No es la primera vez que Países Bajos actúa contra operaciones de transporte por carretera vinculadas a Lituania. En abril, Trans.info informó de que el Consejo de Estado neerlandés permitió al sindicato FNV cuestionar el importe de una multa de diez mil quinientos euros impuesta a una empresa lituana por siete infracciones relacionadas con el descanso en cabina. En 2020, Trans.info también informó de que una empresa neerlandesa con una compañía lituana fue multada con ochenta y nueve mil euros por la Inspección de Trabajo tras negarse a entregar registros salariales de conductores que trabajaban principalmente en Países Bajos.
Continúan las comprobaciones sobre salario mínimo
El expediente no se limita al empleo irregular. Los inspectores hallaron varios indicios de posibles incumplimientos de las normas neerlandesas sobre salario mínimo y paga de vacaciones. La investigación sigue en marcha para aclarar la relación laboral de los conductores y comprobar si la remuneración se ajustó a la legislación laboral de Países Bajos.
La Inspección de Trabajo neerlandesa no ha hecho público el nombre de la empresa.









